martes, 12 de marzo de 2013

Hola... hay alguien ahí?

Hola!
Bueno esto es raro. Oficialmente es la primera vez que escribo públicamente. Especialmente sobre algo tan especifico como es la pérdida de peso. Creo que lo hago por que a veces es un poco difícil encontrar un poco de apoyo para seguir adelante y no caer en las tentaciones que nos alejan de nuestros objetivos en general. Yo personalmente estuve buscando una "guía", un relato o alguna historia  de éxito con la que pudiera empatizar y así no sentir que soy la única que ha pasado por la histeria de no caber en unos jeans o la frustración de entrar a una tienda dónde el fregado vestido rojo que te gustó sólo queda en talla chica y ni modo.
Supongo que sabes que has caído muy bajo cuando un pedazo de pastel es capaz de hacerte olvidar esas frustraciones no?
Desde chica he sido de tallas grandes, fui una bebé redonda y así seguí en mi vida. De niña y hasta ahora, el "bullying" que recibí siempre fue haciendo referencia a mis "michelines" y siempre me he preguntado. Si no fuera gorda cómo me insultarían?
Nunca he tenido suficiente fuerza de voluntad como para descubrirlo.
En fin, hace unas 3 semanas iba a unos XV´s con mi novio y pues claramente tenía que vestir linda. Tengo varios vestidos (porque soy bien wannabe fashionista, a pesar de que es complicado con unos kilos de mas seguir la moda) así que me decidí por uno azul bien mono. Pues no, cuando lo compré si me quedaba, le comenté a mi novio, pero ahora como que estoy hinchada. Como si me hubiera creído, el no me dice nada, no más se me queda viendo.
Así fueron circulando el azul, el rojo, el negro, el rosa, el blanco, el dorado y nada. Ningún mentado vestido se veía favorecedor, todos enroscados, apretados... AY NO! MAL! Entonces fue cuando voltee a observarme, no nada mas verme si no de verdad abrir los ojos y darme cuenta de que en verdad estoy muy seriamente gorda.
En mi vida he hecho de todo: balines, agujas, bariatra, chochos, endocrinólogo, anfetaminas, nutriólogo, la dieta de la luna, del sol y las estrellas. Voy y vengo, subo y bajo, pero no mas no logro estar estable y dejar de una vez por todas de hacer dieta, sino cambiar DE RAIZ mis descuidados hábitos alimenticios por unos que sirvan y realmente baje de una vez por todas el gordo culo.

El papá del novio de una de mis hermanas es bariatra y uno MUY estricto por cierto, así que me dispuse a hacer cita con el. Eso fue el sábado pasado, mi hermana me acompañó para que no me sintiera tan abandonada (eso y que no sabía como llegar a su consultorio). Enseguida que nos presentamos nos llevó a una especie de salón de clases con pizarrón e ilustraciones (just like kindergarten, pensé)  me explico el daño que hace la comida desmedida. Está rudo, es tan perjudicial la comida sin control, pero en serio, está cañón toda la mierda que le echamos al cuerpo día con día porque no nos damos a la tarea de analizar lo que entra por nuestras bocas, no es hasta que ya se quedó alrededor de la cintura que le prestamos atención. Para no hacerles el cuento largo, a la hora de la hora, enfrente de la báscula, sin escapatoria di el paso. 91 kg... (holly shit! grité pa' mis adentros) medidas blah blah blah, te vas a tomar 2 de blah y 1 de blah, lo único que pensaba era como diablos había llegado tan lejos taaan rápidamente. Ya no importa, me dije, lo que importa es que ahora estamos aqui para solucionarlo. Así que así empecé  mi laaargo recorrido con 91 en la bolsa y eso significa que tengo 31 sobrantes.

Tengo mi próxima cita en 6 días, a ver como me va.

Es complicado y todo, pero espero de todo esto sacar una buena experiencia y tener una mejoría no sólo física si no también mental y emocional.

Hay alguien ahí? Algunas palabras de ánimo?

No hay comentarios:

Publicar un comentario